Posteado por: samuraiquark | octubre 14, 2011

Ziusudra y la precuela del Diluvio Universal

Enki

Cuenta el mito que tiempo después de la creación del mundo, y de los “cabezas negras” (los sumerios, para entendernos), estos se habían reproducido tanto y provocaban tal ruido en su actividad cotidiana que Enlil, dios supremo y señor de la tierra, no podía soportarlo más.

Por ello, y en vista del insomnio permanente al que se veía sometido a causa de los humanos, decidió reunir en consejo al resto de sus colegas: Anu, dios del cielo, Enki, dios de la sabiduría, el agua y la fertilidad y Nintur, diosa madre de la tierra y de la fertilidad. Ellos acordaron, por unanimidad, ponernos fecha de caducidad mediante un método bastante drástico: el consabido Diluvio Universal.

Es menester indicar que Nintur lloró amargamente tal decisión y otros dioses menores como Inanna, entonaron triste lamento por nuestra aciaga suerte.

Pero hete aquí que no todos los dioses, pese a haber sellado el funesto acuerdo, pensaban del mismo modo: el astuto Enki urdió una plan para salvarnos.

Por aquel entonces, reinaba sobre los sumerios un tal Ziusudra, rey piadoso, siempre displicente con los dioses y atento a cualquier revelación transmitida por ellos a través de los sueños y encantamientos. Y así es como Enki le reveló la decisión tomada por los dioses: desencadenar un diluvio universal con objeto de destruir la semilla del género humano.

Enki dio instrucciones precisas a Ziusudra para que construyese un navío con el que salvar la vida y, por tanto, la simiente de la humanidad, y le puso al tanto de las señales que recibiría para conocer, a su debido tiempo, cuando poner pies en polvorosa.

Todas las tempestades, de una violencia extraordinaria, se desencadenaron al mismo tiempo.” El diluvio duró siete días y siete noches, durante los cuales, la tierra quedó completamente sumergida, mientras el navío de Ziusudra a duras penas se mantenía a flote y nuestro adalid apenas podía retener unas pocas horas los alimentos ingeridos.

Al octavo día, Utu, el dios del Sol, reapareció para mayor regocijo de nuestro Noe sumerio, que no dudo un instante en prosternarse y sacrificar en su honor a un pobre buey y a un inocente carnero (aunque las malas lenguas comentan que sacrificó tantos bueyes y carneros que casi los extingue) y volvió a humillarse ante Anu y Enlil que, sabiéndose engañados y a pesar del enfado inicial y los oportunos reproches a Enki, decidieron cuidar de él y deificarlo, otorgándole un lugar entre ellos, para que tuviese una vida regalada.

Mientras Ziusudra disfrutaba de su retiro dorado, como corresponde al salvador de la humanidad, Anu y Enlil se afanaron en reconstruir lo que con tanta facilidad habían arrasado.

Este hermoso mito sumerio (que un servidor ha destrozado con sus manazas de bruto), como tantos otros, llegó a los acadios y posteriormente a los hebreos. No deben sorprendernos, pues, las semejanzas con otro mito que todos conocemos y cuyo protagonista es un tal Noe, que son muchas más de las que muestra este artículo. De hecho el equivalente acadio, ya contiene todos los ingredientes necesarios para un diluvio como Dios manda. No en vano, los sumerios ejercieron una enorme influencia sobre los pueblos Mesopotámicos, tal y como la antigua Roma lo ha hecho sobre nosotros.

¿Pudo este mito basarse en una gran inundación local? Es muy probable. De hecho es muchísimo más plausible una gran inundación en la región en que se encuentran los ríos Tigris y Éufrates, donde las riadas devastadoras, las crecidas, así como las inundaciones, eran habituales, que una inundación a escala planetaria, algo que como poco se puede calificar de bastante dudoso y de lo que no hay prueba científica alguna. Una gran inundación, datada posiblemente entre el 4.800 y el 3.500 a.C. (según fuentes) pudo ser un evento de tal magnitud, que quedó grabado en la memoria colectiva de toda la región de Mesopotamia y llegar hasta nuestros días.

Es asombroso descubrir que una civilización casi olvidada en el tiempo, posee la clave de nuestros orígenes.

Fuentes:

El Dinástico Arcaico

Civilización Sumeria

Introducción a la Mitología Mesopotámica

Antigua. Historia y Arqueología de las civilizaciones – Mesopotamia

Los sumerios, esos desconocidos

The Eridu Genesis

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