Posteado por: samuraiquark | noviembre 6, 2011

Misión WISE. Enanas marrones y frias.

Y-Dwarf

La misión WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer) tiene como objetivo localizar objetos celestes hasta ahora desconocidos, como asteroides, cometas, enanas marrones e incluso galaxias, que nos han resultado esquivos debido a la dificultad para detectarlos si no es en el espectro infrarrojo.

Dentro del espectro electromagnético, que comprende los diferentes tipos de radiación existentes, la radiación infrarroja se encuentra entre el espectro visible y las microondas. La fuente principal de la radiación infrarroja es el calor o la radiación térmica, de manera que cualquier objeto con una temperatura superior al cero absoluto (-273,15 ºC o cero grados Kelvin) emite este tipo de radiación. Es decir, nosotros mismos emitimos radiación infrarroja (recordad lo bien que se veía Arnold Schwarzenegger en la película Depredador, cuando el cazador extraterrestre le seguía la pista).

Nuestros ojos se han adaptado para detectar una parte del espectro electromagnético que puede penetrar la atmósfera terrestre: el espectro visible. Pero en el espacio, utilizando “ojos” artificiales, podemos ver cualquier parte de ese espectro electromagnético.

Y el espacio está plagado de objetos que no están lo suficientemente calientes para emitir en el espectro de luz visible, así que la mayor parte de su energía se emite en el infrarrojo.

Así pues, esta misión, lanzada al espacio el 14 de diciembre de 2.009, ha trazado un mapa completo del cielo en luz infrarroja, con una sensibilidad y resolución sin precedentes, tomando millones de imágenes que proporcionarán una valiosa información a los astrónomos, que van olvidar el significado de la palabra aburrimiento, y tal vez el de la palabra descanso, por décadas.

Algunos frutos ya se están empezando a recoger, poniendo al descubierto un nuevo tipo de enanas marrones, que ya se teorizaba pero que no había podido confirmarse.

Se conocían dos clases de estos objetos cuasi-estelares según su tipo espectral: la clase L, cuyas temperaturas se encuentran en el rango de 1.200 ºC a 1.700 ºC, y la clase T, cuyas temperaturas son inferiores a 1.200 ºC.

Ahora nos encontramos un nuevo tipo de enana marrón de tipo espectral Y, cuyas temperaturas pueden ser tan frías como 25 ºC (incluso nosotros estamos más calientes, en el buen sentido de la palabra).

Tiempo atrás, ya se había localizado lo que hasta aquel momento fue la enana marrón más fría nunca detectada, denominada CFBDS J005910.83-011401.3 (a veces parece que los científicos pongan nombres extraños a propósito para confundirnos), que estaba situada a unos 40 años luz de nosotros, y cuya masa es de entre 15 y 30 veces la masa de Júpiter. Este objeto tiene una temperatura de unos 350 ºC, que en su momento ya era sorprendentemente fría para este tipo de objetos (por ejemplo, la superficie del Sol ronda los 6.000 ºC y la de Júpiter unos -145 ºC). Existe cierta controversia sobre si catalogar este objeto dentro de la categoría Y, en el límite inferior de la categoría T o justo en su transición entre las categorías T e Y.

Normalmente nos referimos a las enanas marrones como “estrellas fallidas” ya que, aunque no tienen masa suficiente para mantener reacciones nucleares en su interior de forma estable (las temperaturas y densidades no son lo suficientemente altas para fusionar el hidrógeno y convertirlo en helio), si tienen flujos convectivos por lo que carecen de diferenciación química en relación a la profundidad, hecho este último, característico de los planetas. Sin embargo, la atmósfera de estos objetos cuasi-estelares es muy similar a la de los planetas gigantes, lo que les convierte en una suerte de eslabón perdido entre estos y las estrellas.

Actualmente se cree que su formación es también estelar, no sin controversia, por colapso y fragmentación de una nube de material interestelar, presentando discos de acreción e incluso chorros de materia, y su masa suele alcanzar como tope las 80 masas jovianas (la masa solar equivale a 1.047 masas jovianas) y su limite inferior está en torno a las 13, o incluso sobre las 5, masas jovianas, siendo su tamaño similar al de un planeta gigante como Júpiter.

Gracias a la misión WISE, se están detectando las primeras enanas marrones de clase Y (habiendo ya más de 100 candidatas al premio de estrella invitada del mes), a distancias tan cercanas como 40 años luz, no descartándose la presencia de algunas incluso más cerca de nuestro Sol que la estrella más cercana conocida, hecho que sin duda hará las delicias de algunas personas con exceso de imaginación, entre las que me cuento.

Es difícil calcular cuantas enanas marrones pueblan nuestro vecindario, aunque se teoriza que este tipo de objetos son muy comunes. Sabemos que las estrellas más masivas (aproximadamente un 20%, de las que un 10% son estrellas como el Sol) son menos comunes que las estrellas menos masivas (un 80% de enanas rojas), hecho que nos induce a pensar que las enanas marrones pueden ser más frecuentes que estas últimas. Es posible que haya tantas como estrellas visibles.

Estos objetos pueden jugar un papel interesante en el problema de la “materia oscura”, representando una pequeña pero significante cantidad de esa materia ordinaria que no hemos podido localizar por carecer de los instrumentos adecuados.

Localizar enanas marrones cerca de nuestro Sistema Solar, supondría algo muy importante para la exploración espacial. Misiones que antaño se idearon para explorar sistemas estelares cercanos (como Alfa Centauri o la Estrella de Barnard), podrían enfocarse ahora hacia una hipotética enana marrón que se encontrase más próxima.

No solo eso, esta hipotética enana marrón, podría servir de estación de enlace para explorar otros sistemas estelares ya conocidos. Podríamos colonizar y utilizar planetas en órbita de enanas marrones como plataformas de repostaje para nuestros viajes entre sistemas estelares creando una red que nos permitiría expandirnos lentamente por el Universo consolidando nuestro imperio galáctico… y teniendo ideas verdaderamente locas cada vez que dejamos volar libremente la imaginación.

Fuentes:

Una nueva clase de estrellas
WISE Discovers Some Really “Cool” Stars!
Enana marrón
Encontrado el eslabón perdido entre planetas y estrellas
Brown Dwarf
Brown Dwarf Detectives

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: